domingo, 23 de noviembre de 2008

Sopa fría, de Charles Masson, un cómic sobre los sin techo

Este fin de semana se está celebrando el Día de los Sin Techo, dedicado a que seamos conscientes de que quienes viven en la calle son personas como nosotros, con circunstancias que los han llevado a no tener nada, como nos podrían haber llevado a cualquiera. Solidarios ha organizado en diversas ciudades el que la gente duerma una noche en la calle para comprender mejor su realidad. (Un paréntesis bibliotecario: un vídeo de La SextaNoticias recoge el comentario de uno de ellos, que tras un divorcio, el paro y la falta de dinero para hospedarse en una pensión duerme en la calle, y pasa el día en la biblioteca leyendo la prensa o usando cuando puede Internet: la biblioteca puede ser un punto de acceso al correo electrónico, la dirección virtual de quien no la tiene real, o un espacio público que está abierto sin restricciones).
La historia de los sin techo es la que recoge un cómic cuya lectura se podría recomendar siempre, pero particularmente estos días: Sopa fría, de Charles Masson, en Diabolo. Es un cómic escrito por un médico, que con sus propias referencias o experiencias reconstruye la noche de un sin techo que se escapa de un albergue en el que le sirven una sopa fría, lo que para él es un último desprecio. Su recorrido agónico bajo la nieve y el frío con los pies descalzos da para cien páginas donde nos cuenta sus circunstancias, sus motivaciones... Una lectura que nos ayuda a comprender mejor a estas personas, hartas de que pasemos junto a ellos mirando para otro lado. Sus sentimientos, los desprecios que sufren, su realidad.

Más sobre los excluidos en dos comics recientes, en La cárcel de papel

sábado, 22 de noviembre de 2008

Un comic conmovedor en torno a la amistad y el sida: Pedro y yo, de Judd Winick

http://astiberri.com/products/pedro-y-yo
La lectura de este fin de semana es de las que emocionan: Pedro y yo, de Judd Winick. Ya escrito en 2000, en España se ha publicado este año (ya lo pedía en 2004 Un tebeo con otro nombre) es el tipo de obra que un bibliotecario recomendaría muchas veces. De hecho, grupos de la asociación estadounidense de bibliotecarios (ALA) como los dedicados a la multiculturalidad o la condición LGTB le dieron sus premios. Leyéndolo se me saltaron las lágrimas en varios momentos, y no porque fuera una obra triste, al contrario, refleja una gran vitalidad y en él afloran continuamente la amistad, la comprensión, la libertad, el compromiso, la ganas de vivir... En resumidas cuentas, un cómic que conmueve y es una recomendación segura para todo tipo de lectores. El autor nos cuenta su relación con Pedro, un joven inmigrante cubano con SIDA, con el que compartió a principios de los noventa el programa The Real World, un precedente del Gran Hermano que hoy conocemos. La vida de ambos, su crecimiento personal desde la adolescencia, sus deseos personales y aspiraciones, se ven afectadas por la amistad que surge, y la forma que tienen de asumir y afrontar la enfermedad, educar para su prevención, la pérdida de los amigos, el aprendizaje... Una lectura que emociona y reconforta

viernes, 21 de noviembre de 2008

Contrato con Dios y otras historias de New York, de Will Eisner

Mi repaso a Will Eisner me ha llevado ahora a Contrato con Dios y otras historias de Nueva York. Son cómics que vienen de 1978, y se los considera punto de partida de lo que hoy llamamos novela gráfica. Son historias simples, en cierto modo tristes, desgarradoras, ambientadas en un Nueva York que está viviendo la época posterior a la Crisis del 29, en la que la lluvia y el frío calan a los personajes. Inmigrantes judíos que buscan properar, cantantes vagabundos carentes de medios económicas... El destino y sus jugadas, la ambición, la pobreza, la lucha, la vida en la ciudad, sus calles, sus habitantes...
Leer más: Abandonad toda esperanza

El arte criar malvas de Ramón Boldú: autobiografía descarnada

El arte de criar malvas es el tercer cómic autobiográfico de Ramón Boldú, y en él continua el estilo de sus "Bohemio pero abstemio" y "Memorias de un hombre de segunda mano". Lo que me gusta de este autor, creo, es lo descarnado de su relato, donde no oculta sus problemas, sus fracasos, sus relaciones, su sexualidad... Es a veces imprudentemente sincero, duro consigo mismo y con los demás. Se desnuda y desnuda aquellos con los que trabaja o convive. Y todo esto con humor, ironía o cinismo según el momento, y un dibujo aparentemente directo, de mucha fuerza, que me sigue gustando a pesar del paso de los años.
Aprovechando la aparición de nuevos lectores de cómic, Astiberri anuncia en la contracubierta la reedición el próximo año en un volumen recopilatorio de las dos obras autobiográficas anteriores.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Más ajustes de cuentas: La conspiración, de Will Eisner

Will Eisner publicó La conspiración, su última novela, poco antes de morir. El cómic se dedica a desmontar la falsa historia de unos “Protocolos de los Sabios de Sión”, que alguien escribió para fomentar el antisemitismo en Rusia. Se trata de un discurso que un líder judío habría pronunciado en una reunión ante la junta de los “Sabios de Sión”, pretendiendo conseguir que los judíos dominaran el mundo mediante diversas estratagemas políticas y económicas. Esta invención se propagó y se reeditó en todo el mundo como auténtica, siendo aprovechada por gobiernos antisemitas y especialmente por los nazis. Por más que durante el siglo pasado se demostró que el texto era una invención, el libro siguió imprimiéndose y transmitiéndose hasta hoy. Realmente fue un espía ruso quien, para hacer el texto, plagió un libelo escrito por Maurice Joly contra Napoleón III, "Diálogo en el infierno entre Maquiavelo y Montesquieu". El éxito de la falsa obra llegó a hacer que fuera lectura escolar en Sudamérica, varios paises de Europa, y el mundo árabe, sirviendo para justificar la propaganda antiisraelí y antisemita.

En La Conspiración, Eisner se documenta y argumenta con energía cada detalle para demostrar el plagio y la falsedad de esos protocolos tan dañinos para la historia de la humanidad, y construye su última obra, en la que sigue intentando comprender el mundo judío, como hacía en Las reglas del juego o Fagin el Judío. Setenta años después de La noche de los cristales rotos, merece la pena releer esta obra sobre las falsedades y las manipulaciones en la historia, y sus consecuencias.

Leer más: Wil Eisner contra la conjura antijudía (reseña en El Mundo)

Descubriendo en Córdoba los fallos de la nueva edición en un volumen de El almanaque de mi padre, de Jiro Taniguchi

Dando una vuelta por librerías de cómic en Córdoba encuentro primero Crash Comic, y veo la edición retirada de El almanaque de mi padre, junto a otros cómics agotados que buscaba (Balas Perdidas, volumen 1, por ejemplo). Así que la compro para saber qué fallos tenía.

En un vistazo rápido, veo que las primeras páginas, precisamente en las que el protagonista recuerda los rayos de luz que entraban en la barbería de su padre, están demasiado entintadas, de modo que no se perciben buena parte de los detalles de esas páginas. La edición es una mera reimpresión repaginada a partir de las planchas de la edición anterior en tres volúmenes. Quizás el papel es de más gramaje, un poco más grueso, la cubierta es de tapa dura, y nada más. Entre las omisiones, no se incluye el epílogo de Jiro Taniguchi que salía al final de la edición anterior, ni algunas fotografías que iban en las páginas interiores de cubierta y contracubierta. Es barata, 11.95 euros, y la encuadernación ayudará a que se compre más como regalo y en bibliotecas. De modo que no es para tirar cohetes. Ponent Mon, por ejemplo, habría hecho una reedición mucho más cuidada y a la altura de este cómic. Pero bueno, algo es algo.

Siguiendo el paseo por librerías de cómic en Córdoba llegamos a la Plaza de la Corredera, en cuya esquina está Totem Comics. Una tienda pequeña, atestada de comics de los años setenta y ochenta, chapas, camisetas y algunos cómics nuevo. Cuando pido El juego de las golondrinas, en Sins Entido, a
cude a traérnoslo el dueño, Carmona, que tiene cerca otra tienda de libros de segunda mano. Gran conversador, enseguida nos cuenta que su tienda es la más antigua de España, pues la tiene desde hace 28 años. Habla con pasión de sus cómics, y sobre todo me recomienda El Contrato con Dios, de Will Eisner, del que escribiré otro día. Nos cuenta la historia de Medina Zahara, de la plaza de la Corredera, de los problemas de la distribución de cómics... Todo un personaje dedicado al mundo del libro.

domingo, 2 de noviembre de 2008

América, de Franz Kafka, en versión de D. Casanave y Robert Cara

Curioso entrecruce de lecturas: En el avión camino de Venezuela - un viaje en cierto modo kafkiano- empezaba a leer "Kafka en la orilla", de Haruki Murakami. Al regresar fui a Granada, y buscando tiendas de cómic encontré América, la novela más de juventud de Franz Kafka, en la versión cómic recién publicada por La Cúpula, de Daniel Casanave.

Lo encontré en Flash, una librería de cómic que cumple orgullosa 20 años, y que me recomendaron en la Biblioteca de Andalucía, donde yo estaba de Curso. Otra coincidencia, pues los personales de "Kafka en la orilla" se encuentran y viven en una biblioteca.

La compré y la comencé a leer ya en casa, en una tarde de domingo. América es una novela dikensiana -según el mismo Kakfa escribió en sus diarios-, donde se cuenta la historia de Karl Rossann, un adolescente que llega a Estados Unidos, viviendo y afrontando diversas situaciones como inmigrante en ese inextricable continente hasta ser admitido en el Gran Teatro de Oklahoma, según Borges una representación del infinito y prefiguración del paraiso. De nuevo coincidencia, pues tambén en la obra de Murakami el protagonista huye de su casa a los quince años para vivir una nueva vida, en este caso por oposición al padre.

A mi me ha gustado leer este cómic, más allá de interpretaciones, al modo de una novela dikensiana, con unos magníficos dibujos de esas ciudades populosas y en crecimiento y una sucesión de venturas y desventuras de nuestro joven K.