
Enhorabuena a Gustavo Puerta por este trabajo.
En principio fue un blog sobre Jiro Taniguchi; ahora recoge comentarios de cómics que merece la pena leer o tener en nuestras bibliotecas.

El Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina, el Caribe, España y Portugal (CERLALC), se suma al creciente interés por el cómic y organiza en Bogotá este seminario, donde se relacionará cómic con las nuevas lecturas (Jesús Martín Barbero), se analizará la narración en imágenes y cómo relaciona el lector la imagen y el texto (Jaime Correa), o se explicará la gestión de Comictecas (Vicente Funes, de la Biblioteca Regional de Murcia).
Me había resistido a leer este cómic, fruto del premio de Fnac y Sins sentido. En parte me desanimó el agrio debate que se creó sobre el premio. En relación con los premios literarios, prefiero los que se basan en la opinión de los lectores, como Mandarache o San Clemente, porque los hace también fomentar la lectura. No se trata de adoptar una actitud de cuestionamiento o sospecha; en ocasiones son una forma de promoción editorial, que suele conducir a dar más difusión a obras y autores muy buenos. Y en el caso que nos ocupa, el premio dio lugar a una obra estupenda, Fueye, de Jorge González, que por fin me animé a leer al verla en mi última visita a la Biblioteca Regional de Murcia.


La continuación de Kabul Disco es Kabul Disco 2: De cómo no me enganché al opio en Afganistán, editada por Ponent Mon. En ella Nicholas Wild nos sigue contando de modo espontáneo y ameno sus aventuras como dibujante al servicio de diversas causas en Afganistan; en este caso, el intento de cambio sobre el opio y su cultivo como forma de vida. Todo se desenvuelve con fluidez, y la lectura nos va mostrando el día a día del protagonista, a veces con peligros, conflictos culturales, trabajo o diversión. A pesar de la distancia de su país, Nicholas se va viendo cada vez más atraido por la ciudad y vivir en ella, por lo que nos seguirá contando con humor lo que pase por allí..., y nosotros aprendiendo cosas de este país.
Compré este cómic atraido por la etiqueta de "esencial" de Angouleme 2008, y por el recuerdo de Río Abajo, el anterior cómic de Pascal Rabaté. En este caso, con dibujos de David Prudhomme. La verdad es que no me ha entusiasmado la historia, aunque tampoco siento haber perdido el tiempo al leerla. Es una crónica costrumbrista e irónica de las relaciones familiares, en especial de una pareja anciana, sus hijos y nietos. A la vez compresiva y crítica, relata el conflicto entre la anciana devota y su esposo comunista, cuando al regreso de Lourdes la primera trae una Virgen milagrosa y la pone sobre el televisor, para disgusto de su marido. Lo que me gusta en esta historieta, como en Río Abajo y otros cómics recientes, es que aborde la temática de la vida de las personas mayores, su vida presente, su visión del mundo, sus conflictos, sus recuerdos... Puede haber un enfoque desde la nostalgia, la memoria, la acidez, el ajuste de cuentas, la comprensión, el olvido o el humor..., pero en todo caso casi siempre con afecto.
La Editorial Tres Fronteras acaba de publicar Manfred Sommer, monografía dedicada al dibujante del personaje Frank Cappa, que a la vez hace las veces de catálogo de la exposición de originales que dedica la Biblioteca Regional de Murcia a este autor. El libro contiene, por ello, principalmente las ilustraciones e historietas que reflejan la aportación de este dibujante como ilustrador, autor o promotor de publicaciones de cómics como Metropol o KO cómics, que forman parte de los recuerdos de los lectores de cómic de los años ochenta.
Esta publicación sirve de comienzo a una colección sobre el mundo de la historieta denominada Cómic Corner, que coordinan los dibujantes Jorge Gómez y Juan Alvarez. El que una editorial autonómica publique cómics es algo con lo que simpatizamos, lógicamente, y más cuando da resultados como éste libro o el que hace unos meses reseñamos de la Editora Regional de Extremadura, "Buñuel y el laberinto de las tortugas", de Fermín Solís.
Los años del elefante es la historia de la deriva del propio autor, Willy Linthout, ante el suicido de su propio hijo. Describe una época en la que la apnea del sueño le hacía ir conectado para surtirse de aire por la noche a la "trompa" del respirador. Una historia angustiosa, que se lee rápido para llegar al final y atisbar la salida con algo de esperanza.