sábado, 27 de febrero de 2010

Mi año: Primavera, de Jiro Taniguchi y J. D. Morvan

Me resultó un momento especial tener en las manos por primera vez un comic que quería leer y estaba ya esperando ver en la librería hace unos días. En este caso el libro produce una sensación especial con solo cogerlo. Tiene formato de album ilustrado, mayor por tanto que obras anteriores, y es de tapa dura. Pero tiene un papel muy ligero, casi no pesa, y el tacto es muy, muy suave, tanto la cubierta como las páginas interiores. Una textura como de album de comunión. Los colores tienen también tonos cálidos y matizados, acompañando la forma de narrar serena y nada estridente de Taniguchi incluso cuando se cuenta la angustia o el conflicto.

Mi año, primavera, de Jiro Taniguchi y el guión de Jean David Morvan, es el primer volumen de la historia de Capucine, una niña 8 años con síndrome de Down y una característica imposible en la vida real: no presenta los rasgos faciales propios de este símdrome. La niña es encantadora, muy afectiva, aunque a veces se encabezona cuando se contradice su elemental e inocente razonamiento. Padres preocupados, el cumpleaños con el regalo de un perrito, las dificultades de adaptación en la escuela, la dificultad de comprender lo que implica su diferencia... van apareciendo en la historia con el estilo Taniguchi. Se combina una narración expositiva de la historia con la representación de los sentimientos de la propia niña, que es capaz de intuir los conflictos y preocupaciones de sus padres, usa el dibujo como forma de expresión, conversación interior y creatividad...

La temática, muy cercana a María y yo de Miguel Gallardo o Una oportunidad entre mil, de Cristina Duran y Miguel A. Giner, refleja la situación de los padres con hijos con una deficiencia en distintas etapas vitales. En "Una oportunidad entre mil" el nacimiento y los primeros meses de vida de la hija produce ansiedad, preocupación, recorridos médicos, diagnósticos, progresiva aceptación, estimulación tempraña, lucha..... En "Mi año", con los 8 años de Capucine se trata la problemática de que el retraso en el aprendizaje puede plantear o cuestionar la integración escolar de la niña, y suponer el desplazamiento a un centro de educación especial, lo que para los padres es indudablemente otro golpe a aceptar, por lo que tiene de forma de exclusión. Y que a las parejas las lleva con frecuencia a desencuentros o enfrentamientos. Y en "María y yo" se vive una experiencia que aparenta ser madura, de visión positiva y adaptada al hecho de la diferencia de la hija, sus dificultades y al mismo tiempo sus valores: la extraordinaria capacidad afectiva, la autenticidad, una visión alternativa del mundo que puede ser divertida.

La suerte que tenemos como lectores es que aún quedan tres estaciones para cerrar este año de la vida de la niña, y con ello la expectativa de más cómics emocionantes, encantadores e instructivos para cualquier persona, con o sin vivencias cercanas a las que se relatan.

Y entretanto, dentro de poco habrá dos volúmenes de la historia de otro perro, Blanco, una nueva obra de Jiro Taniguchi que nos traerá en castellano Ponent Mon.

lunes, 22 de febrero de 2010

Parecer es mentir, de Dominique Goblet

Parecer es mentir, de Dominique Goblet es un cómic autobiográfico con encanto y autenticidad. El dibujo cambia de estilo según la etapa vital que cuenta, desde formas infantiles a otras más realistas, los textos se amoldan y llenan las viñetas... En conjunto se crea un ambiente intimista y veraz con el que entramos en la vida de la autora, el ajuste de cuentas con su padre, la relación con su hija, con su pareja o consigo misma.

Más historietas bibliotecarias en El diario del Cuy

Estos días una bibliotecaria peruana, Paola A. Morales, ha traido a Iwetel las tiras de Juan Acevedo de Cholín, el perro bibliotecario que se publican en El Diario del Cuy del que ya citamos hace poco su nombramiento como "bibliotecario honorífico" en su país.

En Mundos trata de diferenciar la biblioteca de otros medios como la televisión, y la asocia al silencio (estereotipo), a la independiencia y diversidad (sin publicidad), la tranquilidad, y la lectura como encuentro con uno mismo a través del libro. Bueno, son valores de la biblioteca, aunque no los único. Y en "Concentración" y en "Conócete a ti mismo", el bibliotecario acaba aconsejando leer sobre Sócrates: más sobre la biblioteca como espacio de conocimiento personal.

Muchas más simpáticas y lúcidas historietas bibliotecarias en El diario del Cuy

sábado, 20 de febrero de 2010

Releyendo La época de Botchan, de Taniguchi y Sekikawa (2): El amor en la época Meiji

El volumen cuarto de La época de Botchan refleja las contradicciones que estaba viviendo Japón en la Era Meiji a través del drama de un amor imposible. Rintaro Mori se enamora cuando viaja a Europa de Elis, una mujer alemana decidida y encantadora.

Mori le pide cuando vuelve a Japón que también vaya a su país para reencontrarse allí. Sin embargo, su posición allí y la familia le impiden cumplir su promesa de matrimonio, y Elis tendrá que volver tras vivir varios episodios donde se muestra el peso de la tradición y la resistencia al cambio. El temor a la influencia extranjera, una visión arcaica del honor y la sumisión truncan el sentimiento de un fuerte amor.

A Mori se le impone el valor de la familia, la sociedad y el país con su cultura a su deseo personal: se le advierte del exceso de ego que supondría anteponer su amor a lo que de él se espera como continuador de una cultura y una familia. Unas páginas clave en la web del volumen cuatro de Ponent Mon.




lunes, 8 de febrero de 2010

Humor gráfico social: El roto y la crisis económica

La viñeta de El Roto en El País de 8 de febrero de 2010 En los momentos de crisis económica se constatan cuales son las prioridades de la política... Lo social, pero también la cultura del día a día... son de las primeras cosas en caer.

El humor gráfico político tiene una capacidad de síntesis, lucidez y llamada de atención muy grande. Y en este terreno El roto es incomparable