lunes, 16 de marzo de 2015

Una primavera en Chernobyl, de Emmanuel Lepage

En Una primavera en Chernobyl, el autor relata su propia experiencia al viajar allí veintidós años después de la explosión de la central nuclear. El objetivo era hacer un reportaje gráfico que rememora la tragedia, y argumentar a favor de la moratoria nuclear en un país como Francia, que se apoya en ella para sus necesidades energéticas.
La historia comienza y continúa con una descripción impresionante de los paisajes naturales y urbanos abandonados, de la desolación de esos lugares, llenos de personas enfermas y recuerdos de miles de fallecidos. Nos hace recordar la labor de los más de quinientos mil liquidadores que tuvieron que enterrar, sacrificar y envolver en un gigantesco sarcófago los restos de la central y su entorno.
Lo curioso es que el autor poco a poco va cambiando el punto de vista o la forma de mirar y va redescubriendo la naturaleza y la vida emergente de nuevo, apostando por disfrutar los momentos y las cosas en ese paisaje destruido. Y con ello consigue un  extraordinario cómic de carácter periodístico documental, con una faceta intimista que lo realza, al trasmitirnos la evolución del protagonista ante una experiencia tan especial