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domingo, 4 de enero de 2026

Mi amigo Kim Jong-un, de Keum Suk Gendry-Kim

Mi amigo Kim Jong-un, de Keum Suk Gendry-Kim, es una novela gráfica que documenta mediante entrevistas y datos la vida del líder norcoreano, combinando facetas personales de la autora con elementos biográficos y familiares del personaje, así como aspectos históricos de Corea. 
Es un enfoque que intenta ser reflexivo y empático, para darnos a conocer esa figura, sin justificar por supuesto un régimen autocrático y belicista, pero intentando comprender los problemas políticos por los que no se logró superar la división de la península en las actuales dos Coreas. 
La mirada de quien lo conoció de pequeño o de su época de estudios, o el uso de dos colores -menta y lavanda- para diferenciar aspectos que se cuentan hacen de esta obra un cómic profundo y delicado.

viernes, 4 de agosto de 2017

El cumpleaños de Kim Jong-il, de Aurélien Ducoudray y Mélanie Allag

El cumpleaños de Kim Jong-il, de Aurélien Ducoudray y Mélanie Allag, es la historia de un niño coreano de ocho años que malvive con su familia en el ridículo y cruel régimen de Kim Il-sung y su hijo. El adoctrinamiento extremo en la educación, en la televisión y en la calle, los castigos, el hambre, los trabajos forzados... comienzan siendo vistos casi con humor a través de la mirada ingenua del niño que tiene la suerte de cumplir años el mismo día que el hijo del dictador, pero con la entronización de éste y el empeoramiento de las condiciones de vida harán que la familia del protagonista intente huir a China, desencadenando lo más emocionante de este recomendable cómic.

domingo, 22 de marzo de 2009

La historia de mi madre, de Him Eun-Suns

Por casualidad, precisamente estaba leyendo la semana pasada "La historia de mi madre". Y la acabo de terminar. Trata de las cosas de la vida, los recuerdos de la madre, que van también mostrando la historia diaria en un pueblo de Corea del Norte. Con mucho énfasis en las relaciones familiares, la sumisión de las mujeres, la organización del matrimonio, la comida y las maneras de cocinar, las dificultades vividas... Cada detalle dibujado de manera expresionista, con sencillez y encanto, reflejo a su vez del respeto y paciencia con el que la dibujante es capaz de escuchar a su madre. Escuchar cómo se cocina morcilla de abadejo y hacerlo juntas mientras se hacen confidencias, es una manera de vivir el tiempo que considero admirable, quizás por yo no haberlo hecho...
Mientras cocina, cose o limpia, la madre habla a la hija que dibuja. Y aquí no acaba la historia, pues la obra se anuncia en cuatro volúmenes del que éste es solo el primero.
Aunque trata de comprender la vida de la familia, y en particular de la madre, no se trata, como en El almanaque de mi padre, de una especie de revisión de las relaciones vividas, los errores y aciertos, de una manera de recordar para reconciliarse y asumir el pasado. Aquí es más bien un ejercicio de dibujar la memoria, como forma de homenaje y comprensión de la madre. Eso lo hace entrañable y emocionante. Una excusa para buscar los propios recuerdos.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Guy Delisle y el extrañamiento del viajero en China o Corea del Norte: Shenzhen y Pyongyang


Preparando la lectura de Crónicas Birmanas, de Guy Delisle, doy un repaso a sus libros anteriores, Pyongyang y Shenzhen. Son libros que relatan la estancia durante estancias breves del propio dibujante en Corea del Norte, China y Birmania. Por tanto son una variedad de cómic biográfico, en el que se relata un viaje y a través de ello conocemos al propio autor y el mundo recorrido.
Los cómic de Delisle nos muestran un mundo gris, extraño, en el que hay que desenvolverse acompañado de un guía que te protege a la vez que te aísla del mundo real que no deja de aparecer. Con un poco de ironía y mucha lucidez va relatando detalles cotidianos y muchas veces absurdos de la vida en estos países, dejándonos un regusto triste. Son viajes donde la soledad está presente, a veces por la incomprensión de las costumbres, a veces por el idioma, muchas veces por las horas de insomnio para pensar en desangeladas habitaciones de hotel. Un ejemplo de buen texto de contracubierta, que resume de modo inmejorable lo que hace Delisle al contarnos su visita a Corea en Pyongyang: "Flemático observador de las incoherencias de este régimen autoritario, nos conduce a un extraño universo en el que la realidad oficial desafía la lógica y dibuja, casi siempre con humor, las múltiples anécdotas de que han marcado su estancia en una ciudad deshumanizada por una ideología paranoica".
Choque cultural que costaría llevar bien, me parece, aunque Delisle lo hace pues repite esos viajes para dirigir cine de animación en estos países. Me resulta cercano, pues al estar de viaje en otros países a veces me resulta familiar sentir cierto extrañamiento que produce un poco de desasosiego, por muy hospitalarios y acogedores que sean mis anfitriones.
Al contarnos su experiencia, Delisle nos deja una visión de estos países que nos hace pensar en las contradicciones culturales, la irracionalidad del poder, la impotencia del individuo, que no son algo exclusivo, desafortunadamente, de los países visitados.
¿Será Crónicas Birmanas la misma historia?.