Con una lectura muy fluida, nos introduce en la vida familiar, en la que se espera del niño protagonista madurez y un comportamiento normativo. Ahí crece el niño que va haciéndose adolescente, descubriendo su identidad y luchando por conseguir seguir su camino, en el que el dibujo de cómic será una meta que se irá abriendo camino.
La historia de Lucio permite que aparezcan de modo muy natural en el cómic muchos temas que me han interesado: la conflictiva relación de los padres, la presión y el impacto negativo de la fuerte religiosidad en la familia, el rechazo de la homosexualidad y el acoso en la escuela, o la enfermedad mental.
Una temática muy presente en el cómic actual, y que ha sido muy necesario tratar para que los jóvenes homosexuales tengan referentes literarios y modelos en que puedan inspirarse para sus propios procesos de formación. Ahora estos libros deben estar también en nuestras bibliotecas públicas.
















































