Mostrando entradas con la etiqueta Hideo Azuma. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hideo Azuma. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de enero de 2009

Elegía roja: A la desesperación por los cómics

Elegía Roja, de Seiichi Hayashi, describe los esfuerzos y desesperación de un joven dibujante de manga por ver editada y reconocida su obra. Tarea que le produce conflicto, soledad y desesperación: "Estar dispuesto a sacrificar la vida entera en la consecución de un objetivo conlleva, en ocasiones, el pago del inexorable tributo de la soledad, e Ichirō asume el riesgo. El romanticismo que destila la relación con su novia, Sachiko, en medio de una vida en precario, brilla en el oscuro firmamento de la desesperación con un destello fugaz, pero grabará en nuestro recuerdo su inusitada belleza". Quizás la experimentación con el dibujo, que pretende reforzar las sensaciones del dibujante, hace un poco más difícil seguir la historia, pero merece la pena.

Temática recurrente en los cómics autobiográficos pero aquí tratada con originalidad y compromiso. Al leerlo he recordado otro cómic que comenté hace tiempo, en el que el manga lleva a la desesperación a su creador: "Diario de una desaparición", de Hideo Azuma. Y recordarlo es intencional, pues este cómic ha sido considerado el mejor de 2008 en Estados Unidos según The New York Magazine, y el tercero según Publisher Weekly. Otro ejemplo del buen trabajo de Ponent Mon, que en esta última publicación ha colocado "El viajero de la tundra", de Jiro Taniguchi, como mejor obra del año. Enhorabuena a Amiran Reveuni.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Más cómic autobiográfico: Diario de una desaparición de Hideo Azuma

En Diario de una desaparición, editado por Ponent Mon, Hideo Azuma cuenta una época de su vida en que, al parecer acuciado por el exceso de trabajo, cortó con todo, tuvo un intento de suicidio, se hizo alcohólico y estuvo viviendo en la calle, sufriendo todo tipo de penalidades y aprendiendo a sobrevivir con lo que encontraba.
Lo llamativo del cómic es que el autor usa un estilo muy descriptivo, que se centra más en los hechos y en las anécdotas, que relata en un tono sencillo, desprovisto de dramatismo, dejando de lado también las posibles causas de su crisis y otros elementos, como las consecuencias en sus personas cercanas o en sus relaciones familiares. Hay un contraste entre el dibujo casi infantil y la dureza de lo que cuenta, pero no creo que pretenda ser superficial, sino que deja al lector que reconstruya estos aspectos, reservándose lo más íntimo. Recojo algunos detalles de su deambular por la ciudad en los que acaba también pasando por la biblioteca: En ella puede sacar libros sin carné de usuario (lo que cita como una excepción), o como lugar de refugio, el "sitio de siempre", y por eso sufre cuando se produce un cierre temporal.