Mostrando entradas con la etiqueta feminicidio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta feminicidio. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de febrero de 2020

La lucha: la historia de Lucha Castro, de Jon Sack

La lucha, de Jon Sack, es la historia de Lucha Castro, una defensora de los derechos humanos en México. En su sentido más literal y duro: el derecho a no ser asesinado, y en especial asesinada si eres mujer.  Conocemos las historias de familias destruidas por desapariciones y asesinatos, y la resistencia al desidia, el olvido o la ignorancia ante esas muertes, que acaba derivando incluso en la persecución de las defensoras de los derechos humanos, a mano de la estructura del estado o el crimen organizado. Un cómic que nos cuenta algo incomprensible, que lleva a la rabia por la impunidad, y que hace pensar en "los vínculos entre los feminicidas, los cárteles y los gobiernos", como escribe en el prólogo June Fernández.
La historia se articula en torno al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, organización independiente dedicada a la defensa de víctimas de delitos de género, y los testimonios de las defensoras que investigan las desapariciones forzosas y los crímenes para luchar contra la impunidad.

miércoles, 20 de abril de 2011

Viva la vida, de Baudoin y Troubs: La esperanza en Ciudad Juárez

Viva la vida, de Baudoin y Troubs, ha sido mi pequeño acontecimiento particular del 29º Salón del Cómic de Barcelona.  Recién publicado en España, y próximamente en México por esa gran pequeña editorial que es Sexto Piso, ahí estaban los autores para hacernos un bonita dedicatoria, y para explicar durante una lección magistral el sentido de su dibujo.

Para Baudoin, dibujar es como tocar un violín; su pincel es como el arco sobre sus cuerdas. Viéndolo dibujar se comprende muy bien: Baudoin rasga el papel cambiando de ritmo y volumen de su trazo, que mancha con fuerza, se arrastra con suavidad y acaba, dejando espacios en blanco, silencios sobre el papel. Una explicación sencilla pero muestra de su apasionamiento como dibujante, de su forma amorosa de pintar... Dibujar es además de una técnica, una forma de hacer música.

Su Viva la vida es un reflejo magnífico de ello. Junto con su amigo Troubs viajaron a Ciudad Juárez para conocer el drama que en ella se sufre: el asesinato de las mujeres maquiladoras, la explotación, el narcotráfico, el tráfico de personas hacia El paso... Pero quisieron hacerlo desde una afirmación de la vida.

Por eso iban pidiendo a sus protagonistas que les dejaran dibujarlas, les contaran su historia y sobre todo les dijeran cuál era su sueño, sus deseos para la vida. Regalaban los retratos pero iban llenándose de las historias de los habitantes de esta ciudad maldita, en la que a pesar de la violencia se mantiene la esperanza.

Y la esperanza son también las bibliotecas. Baudoin cuenta cómo funciona una biblioteca infantil creada por una familia para enseñar a leer y contar cuentos a los niños de un barrio marginal de la ciudad.
Baudoin se me mostró con un gran maestro, de mirada vivaracha y sonrisa franca, de apariencia frágil pero con la fortaleza que da la pasión por su trabajo y disfrutar haciéndolo.
Una fotografía mientras dibujaba en su master class: