sábado, 5 de junio de 2010

Miguel, 15 años en la calle, de Miguel Fuster

Miguel Fuster publica su propia historia en Miguel, 15 años en la calle. Un cómic autobiográfico que cuenta el sufrimiento, la vivencia de estar en la calle durante quince años, tras una juventud como dibujante de cómic romántico. El alcoholismo es la causa directa de esta dura caída. Circunstancias nada extraordinarias, una racha de mala suerte, una separación, un incendio en su casa y sobre todo la adicción al alcohol hicieron posible la historia que el autor nos cuenta ahora que ha logrado vivir como abstemio de nuevo.

La esperanza y la capacidad de algunas personas (la Fundacón Arrels que le hizo sentirse capaz de salir de la calle) dan un final feliz a este cómic. Historia tan auténtica que ojalá no se hubiera tenido que contar porque no se diera tanto. Y que nos hace pensar en cómo pasamos de lado por las personas marginadas que hay en la calle, casi siempre invisibles.
Cómics diferentes pero con muchas coincidencias con la Historia de una desaparición, del también dibujante Hideo Azuma, o Sopa Fría, de Charles Masson. Cómics que nos sensibilizan y nos hacen pensar y comprender, nos ayudan a adoptar puntos de vista más solidarios.

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