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domingo, 28 de agosto de 2022

La cantina de medianoche. Tokyo stories (volúmenes 2, 3, 4 y 5), de Yaro Abe

En estos volúmenes de La cantina de medianoche, de Yaro Abe, continúa el relato de las deliciosas anécdotas y vivencias de sus noctámbulos clientes. 
Ante la comida se dejan llevar por la sinceridad y nos cuentan sus problemas más íntimos, mezclándose drama y humor en una buena combinación. 
Hombres y mujeres en soledad, chicas y chicos de compañía, oficinistas, buscadores de amor, aficionados a las comidas deliciosas compartiendo encuentros accidentales...
Todos son igualmente aceptados y escuchados, y se sienten cómodos compartiendo menú: desde el ama de un club de sadomasoquismo a su cliente. 
A través de los encuentros en torno a la comida que todos paladean se conoce mejor la sociedad japonesa, a mucha gente de la noche que son ante todo personas corrientes -o estrafalarias- con sus deseos y frustraciones. Que a veces buscan amistad, ser escuchadas o que se les de el pequeño capricho de tomar unas salchichas de pescado o se le cocinen unas setas o un plato de cerdo con cebolla con un corte particular. 
Personajes que a pesar de sus extrañas dedicaciones o aficiones culinarias nos resultan muy creíbles, y conocerlos resulta entrañable y divertido. No se juzga que sean chicas de compañía o puteros; si acaso se cotillea con cariño sobre las parejas que llegan o sus cuitas.
Con el quinto volumen se llega ya a las ciento cuarenta y una historias, y a pesar de todo continúan resultando auténticas. Siguen apareciendo nuevas comidas que los clientes piden porque les recuerdan un episodio de la infancia, un amor o cualquier anécdota. Y todos los que van llegando son siempre acogidos y comprendidos, enseñándonos a tomar la vida con empatía y humor. 
Hasta el propio dibujante se permitió en el cuarto volumen un par de apariciones para quejarse de lo que le cuesta dibujar algún plato de arroz o ser regañado.
El encanto de las historias ha hecho que también sea un éxito la serie en Netflix, ya con tres temporadas de Midnight Diner: Tokyo stories. Y todo parece indicar que continuará...

lunes, 10 de junio de 2019

La cantina de medianoche. Tokyo stories, de Yaro Abe

La cantina de medianoche. Tokyo stories, de Yaro Abe, comienza la publicación de una serie ya larga en Japón, y en la que se nos presentan las conversaciones y relatos de los clientes de un bar nocturno, en diálogo con su dueño.
A la cantina, cuya carta sólo ofrece un caldo de cerdo llamado tonjiru y cerveza, van llegando noctámbulos con hambre, que piden toda clase de comidas, que el chef se ofrece a cocinar si tiene los ingredientes a mano.  Son clientes de muchos tipos, desde oficinistas a prostitutas o actores porno, pero todos en realidad de una manera u otra nos cuentan su vida gracias al poder evocador de algunos de los platos que disfrutan. El ambiente de confianza que la noche genera, la empatía que surge en torno a la comida, la capacidad de observación y escucha del camarero hace que las historias surjan con naturalidad, en un tono que puede pasar de un humor esbozado a la melancolía. Y siempre creando una perspectiva comprensiva de las relaciones y de los problemas de cada persona.
Un cómic con un enorme encanto, en el que conocemos los secretos de la comida japonesa y de la vida de gente corriente, los sueños y los miedos de los comensales.
Tras haber tenido una versión audiovisual en una serie de televisión japonesa, ahora se anuncia nueva adaptación en Netflix, pero ya el cómic es una fuente de placer y encanto casi inigualable para el lector tranquilo.

jueves, 9 de junio de 2016

Mibu y el Bulli

Este cómic cuenta la visita que hizo Hiroyosi Ishida con su equipo al restaurante El bulli, con motivo de la invitación realizada por Ferrá Adriá para que durante unos pocos días sirviera el menú japonés que elabora en el Mibu para ocho comensales por jornada.
En general pienso que la alta gastronomía está sobrevalorada en la parte rica de nuestra sociedad, y si bien es una muestra significativa de la cultura en un sentido antropológico, igual nos estamos pasando con la sublimación de la comida y todo lo que la rodea. Un pequeño reflejo más de esta impresión es que se publiquen muchos cómics gastronómicos, y que también en manga proliferen series centradas en la cocina.
Al margen de esto, la historia que cuenta este cómic es enternecedora. El restaurador japonés lleva hasta las últimas consecuencias y detalles la reproducción de su cocina japonesa, con sus ingredientes y su estilo, en El bulli. Lo hace como un ejercicio de honestidad personal, de reconocimiento y respeto a su colega Adriá. Éste a su vez le manifiesta también su admiración por su cocina, y en esa mutua armonía viven con generosidad y entrega esta experiencia culinaria única.
El cómic que nos cuesta esta historia es de edición modesta, pero esta lleno de detalles en cuanto a la descripción de los ingredientes traídos desde Japón, la decoración acorde a los platos, las pequeñas dificultades surgidas en el proceso de transferencia de la cocina de un contexto a otro tan distinto....

En mi limitada capacidad de análisis de lo que se nos cuenta, se trata de una cocina que combina la tradición con la búsqueda de la perfección en las elaboraciones, los ingredientes óptimos, la mirada a la naturaleza como fuente de inspiración para recrear nuevos platos... Con todo ello quienes cocinan producen arte y facilitan experiencias casi místicas a los 8 comensales servidos a diarios. Una labor que me merece respeto y los hace sentirse felices por más que estén en un plano que me es bastante lejano.

lunes, 2 de mayo de 2016

Los paseos de un gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi

http://www.astiberri.com/products/paseos-de-un-gourmet-solitarioLos paseos de un gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi, es la nueva recopilación de vivencias de este viajante al que los autores nos presentan cuando busca dónde calmar su voraz apetito.
A cualquier hora, este hombre observa e intuye dónde comer bien por cualquier barrio de cualquier ciudad. Igual disfruta una pizza que un menú peruano cuando sale de la cocina japonesa, y disfruta observando el ambiente, los olores, la actitud de los comensales locales, revisando la carta y preguntándose qué puede añadir o cambiar de los platos, cómo serán los dueños de cada restaurante...
Pero nada calma la voracidad de este comerciante sencillo, que sobre todo siempre intenta reencontrar en la comida sus recuerdos a través de los sabores y vivir su soledad en comunión con quienes realizan a la vez que él ese acto tan universal de comer, aún sin cruzar palabra con ellos. 

jueves, 22 de octubre de 2015

Relatos y recetas

http://www.planetadelibros.com/web-trip-relatos-y-recetas-libro-197936.html
Relatos y recetas es un cómic resultado de un proyecto colaborativo realizado por autores entre Lyon y Barcelona, que cuentan historias en viñetas que nos hablan de la cocina, la comida y sus recuerdos y vivencias en torno a ello. Tienen encanto.

sábado, 4 de septiembre de 2010

El gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi

Estaba deseando leer El gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi, desde que Astiberri lo anunció entre sus novedades. Tenía noticias de esta obra por la entusiasta valoración de El lector de cómic, que lo consideraba maravilloso.

Se trata de una sucesión de 19 historias cortas con una estructura similar: un comerciante de mediana edad que tras su gestiones por diversos barrios de Tokio u otras ciudades, busca dónde comer, haciéndonos ver a través suyo cómo es la comida japonesa, cómo son sus bares, el ambiente que tienen, cómo son sus clientes....

La sencilla crónica de este viajante abstemio nos descubre muchas cosas de la gente por su relación con la comida: la búsqueda con cierta ansiedad de dónde satisfacer el deseo de comer, las dudas sobre qué elegir y a veces el sinsabor de no haber optado por lo mejor, la sensación de haber comido demasiado al acabar, los recuerdos que la comida evoca: los lugares donde se hizo, una pareja de tiempo atrás, una excursión de juventud...

El gourmet solitario a veces es un poco tragón más que sibarita, lo que nos extraña ante la imagen comedida de los personajes de Taniguchi. Comer un poco más de la cuenta, quitarse la camisa en un estadio de béisbol un día de calor sofocante..., son las pequeñas transgresiones que se permite nuestro viajante. Pero sobre todo valora la comida como algo que debe estar bien hecho, ser equilibrado. Le gusta que los platos armonicen y nos los describe con detalle: sus ingredientes, olores, color o textura. Mira con discreción a los camareros o cocineros, escucha a los demás comensales, nos dibuja las calles donde se encuentran, sus tiendas, su bullicio. Para él la comida parece una fuente principal de placer en una vida rutinaria. Comer sólo, que para nosotros puede ser algo triste, es para él algo natural, y en cierto modo un modo de comunicación, de ser partícipe del grupo que lo hace a la vez que él, y de su cultura gastronómica. Aunque no deje de evidenciar su soledad: Al vivir solo no suele cocinar, come fuera o compra precocinado, no respeta los horarios convencionales...

En síntesis, una obra en la línea temática y el estilo de nuestro autor, que en este caso mirando y disfrutando la comida nos muestra un aspecto más del mundo, casi siempre de modo sereno.

martes, 3 de agosto de 2010

El gourmet solitario, de Jiro Taniguchi y Masayuki Kusumi

En la web de Astiberri se anuncia la publicación de una obra de Jiro Taniguchi, El gourmet solitario, con Masayuki Kusumi, una alegría para fines de agosto. Se trata de varios historias protagonizadas por una persona solitaria que por motivos de trabajos viaja visitando ciudades y restaurantes, a través de los cuales va mostrándose la vida y las circunstancias de las personas, de su mundo, de las ciudades, de su día a día, con el estilo, imagino, que ya hemos visto en El caminante o tantas obras de Taniguchi. Ya estaba publicado en Francia por Casterman.