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miércoles, 14 de enero de 2026

Alimentar a los fantasmas, de Tessa Hulls

Alimentar a los fantasmas, de Tessa Hulls, es un cómic autobiográfico que hace un ejercicio descomunal de memoria de la vida de la abuela y la madre de la autora, en conexión con la propia. Se hace una reconstrucción exhaustiva de la historia familiar de estas mujeres de tres generaciones, marcadas por el trauma y la inestabilidad que supusieron a la abuela Sun Yi las penalidades sufridas tras el triunfo del comunismo en China. 
La autora, Tessa, intenta comprender tanto la peripecia de la abuela como la de su madre Rose, afectada también por el desarraigo y el dolor. Una epopeya que nos lleva desde la huida de Shanghái a Hong Kong, donde la abuela comenzó a debatirse con la enfermedad mental, lo que a su vez hizo que la madre de Tessa tuviera que dedicarse a su cuidado.  
El cómic es resultado de un esfuerzo de diez años de análisis, de revisión y comprensión del contexto, y de documentación histórica, donde se trata no solo de los hechos sino de los sentimientos, del duelo y del amor que son capaces de mantener.  Me ha costado mucho leerlo por la profundidad de lo que cuenta y sus reflexiones a los largo de casi cuatrocientas páginas. Un cómic que ha obtenido un merecido Premio Pulitzer por su belleza y la emoción que contiene, y al que reconozco un enorme valor. Y me deja entre tantas cosas una preciosísima expresión del papel que jugó la lectura para Tessa.




lunes, 15 de mayo de 2023

Una montaña lejana, de Chongrui Nie

Una montaña lejana, de Chongrui Nie, es un bellísimo cómic en el que el autor nos cuenta principalmente sus años de juventud, en los que estuvo trabajando como mecánico en la China de la terrible etapa de la Gran Revolución Cultural, en los años sesenta y setenta del pasado siglo. 
Como millones de jóvenes urbanos, nuestro protagonista fue trasladado a una región montañosa en la que tuvo que contribuir a la construcción de una fábrica de armamento. Y en ese contexto tan hostil tuvo la capacidad y la inteligencia de refugiarse en la belleza de los paisajes de campo y montaña, que estuvo dibujando con una enorme sensibilidad. 
En el cómic conocemos durísimos episodios de esa vida sórdida entre hambrunas, delaciones y enfrentamientos con enloquecidos guardias rojos... pero también algunas muestras de lealtad y amistad que emocionan. Una suerte que los cuadernos con los dibujos realizados por el autor durante toda su vida hayan permitido alimentar y actualizar su memoria, y hoy nuestro conocimiento.


jueves, 18 de septiembre de 2008

Guy Delisle y el extrañamiento del viajero en China o Corea del Norte: Shenzhen y Pyongyang


Preparando la lectura de Crónicas Birmanas, de Guy Delisle, doy un repaso a sus libros anteriores, Pyongyang y Shenzhen. Son libros que relatan la estancia durante estancias breves del propio dibujante en Corea del Norte, China y Birmania. Por tanto son una variedad de cómic biográfico, en el que se relata un viaje y a través de ello conocemos al propio autor y el mundo recorrido.
Los cómic de Delisle nos muestran un mundo gris, extraño, en el que hay que desenvolverse acompañado de un guía que te protege a la vez que te aísla del mundo real que no deja de aparecer. Con un poco de ironía y mucha lucidez va relatando detalles cotidianos y muchas veces absurdos de la vida en estos países, dejándonos un regusto triste. Son viajes donde la soledad está presente, a veces por la incomprensión de las costumbres, a veces por el idioma, muchas veces por las horas de insomnio para pensar en desangeladas habitaciones de hotel. Un ejemplo de buen texto de contracubierta, que resume de modo inmejorable lo que hace Delisle al contarnos su visita a Corea en Pyongyang: "Flemático observador de las incoherencias de este régimen autoritario, nos conduce a un extraño universo en el que la realidad oficial desafía la lógica y dibuja, casi siempre con humor, las múltiples anécdotas de que han marcado su estancia en una ciudad deshumanizada por una ideología paranoica".
Choque cultural que costaría llevar bien, me parece, aunque Delisle lo hace pues repite esos viajes para dirigir cine de animación en estos países. Me resulta cercano, pues al estar de viaje en otros países a veces me resulta familiar sentir cierto extrañamiento que produce un poco de desasosiego, por muy hospitalarios y acogedores que sean mis anfitriones.
Al contarnos su experiencia, Delisle nos deja una visión de estos países que nos hace pensar en las contradicciones culturales, la irracionalidad del poder, la impotencia del individuo, que no son algo exclusivo, desafortunadamente, de los países visitados.
¿Será Crónicas Birmanas la misma historia?.