Me ha gustado mucho leer El fotógrafo, cómic en tres volúmenes que saqué de la Biblioteca Regional de Murcia.
En esta obra Guibert dibuja la historia de un fotógrafo, Didier Lefèvre, que acompañó por Afganistán a unos integrantes de Médicos Sin Fronteras.
La combinación de fotografías y dibujos está muy conseguida y da al relato mucha autenticidad, quizás gracias al trabaj de Frédéric Lemercier en la composición.
Nos cuenta una historia que refleja los sentimientos, dificultades y experiencias por ese país, sus paisajes y sus habitantes. La crudeza de la guerra a través de sus víctimas, que los médicos intentar recuperar con más sagacidad que medios.
El estilo Guibert, que ya me encantó en La Guerra de Alan, logra hacer cercanas y muy reales las vivencias, mostrando una aparente objetividad en la descripción. En cambio no logra emocionarme cuando trabaja con otros autores, en especial Sfar: No me dijeron gran cosa ni Las olivas negras ni La hija del profesor. Pero bueno, cada uno tiene sus gustos...
En esta obra Guibert dibuja la historia de un fotógrafo, Didier Lefèvre, que acompañó por Afganistán a unos integrantes de Médicos Sin Fronteras.
La combinación de fotografías y dibujos está muy conseguida y da al relato mucha autenticidad, quizás gracias al trabaj de Frédéric Lemercier en la composición.
Nos cuenta una historia que refleja los sentimientos, dificultades y experiencias por ese país, sus paisajes y sus habitantes. La crudeza de la guerra a través de sus víctimas, que los médicos intentar recuperar con más sagacidad que medios.
El estilo Guibert, que ya me encantó en La Guerra de Alan, logra hacer cercanas y muy reales las vivencias, mostrando una aparente objetividad en la descripción. En cambio no logra emocionarme cuando trabaja con otros autores, en especial Sfar: No me dijeron gran cosa ni Las olivas negras ni La hija del profesor. Pero bueno, cada uno tiene sus gustos...
