
Sexo, amor y pistachos, de Ramón Boldú, es una más de las divertidas historias autobiográficas del autor. En ella, como siempre, cuenta con naturalidad y desenfado un capítulo de su vida, cuando tuvo que hacer de guionista en una película porno, contando con su hijo como traductor. A lo largo del cómic nos cuenta varios episodios pasados y presentes de su vida.Sobre todo sorprende la facilidad con la que cuenta detalles reales de su familia, pareja o amigos, lo que ha sido una constante en los cómics de Boldú, junto a la falta de pudor para contarnos sus experiencias amorosas y sexuales, y a través de ellas su evolución personal.
Soy incondicional de este autor -con padre bibliotecario pero poco receptivo a los vaivenes de su hijo- desde que me encontré saldados sus primeros cómics autobiográficos. Desenfadado, explícito y capaz también de reirse de sí mismo, muestra los enredos de la vida cotidiana, lo que supuso la época de la Transición en los cambios de formas de vida....