Kent State, de Derf Backderf, cuenta la trágica historia de cómo fue reprimido un movimiento estudiantil contra la guerra de Vietnam en la Universidad de Kent State, en Ohio. La consecuencia de la intervención militar fue la muerte de cuatro estudiantes indefensos y algunos más gravemente heridos, que fueron tiroteados por la Guardia Nacional estadounidense. Un proceso en que se mezcló la maldad con la estupidez de políticos y jefes militares, que actuaron movidos por su ultraconservadurismo, su carácter autoritario y sus prejuicios.
Backderf se basa en entrevistas y una sistemática labor de documentación para comprender y contar los hechos, que intentaron ser manipulados y ocultados para preservar del juicio público y judicial a los responsables políticos y directos de una intervención brutal, que podría considerarse ridícula de no ser por sus dramáticas consecuencias sobre estudiantes disidentes o que simplemente pasaban por allí...
Un gran trabajo que hace justicia al revelar lo que pasó y que muestra las repercusiones de la desinformación ya en la época de Nixon.
Estas Crónicas de La Habana son los años de estudiante de Psicología del periodista gallego Mauricio Vicent en la Cuba socialista de los años ochenta, dibujadas genialmente por Juan Padrón.
Es un cómic muy divertido, que usa el humor sin acidez para contar las dificultades y contradicciones de la vida cubana, produciendo el efecto de hacernos ver con ironía y ternura la experiencia del protagonista, que tuvo continuidad al casarse en Cuba y ejercer allí buena parte de su vida como corresponsal de El País.
Mauricio quiso estudiar en la Universidad de La Habana aprovechando la gratuidad de estudios y residencia, y como becado nos muestra algunos detalles de la vida universitaria:
El Museo del Prado se ha apuntado a los cómics. Ahora publica El perdón y la furia, tras El tríptico de los encantados, de Max, que recreaba la obra del Bosco.
Siguiendo la estela o el estilo puesto en práctica en Yo, asesino, Altarriba y Keko crean una intriga con la que interpretan la versión de José de Ribera de la serie conocida como Las furias. Y a través de ella nos acercan a la vida y el enfoque de la pintura del conocido Españoleto.
El protagonista del cómic es un enloquecido profesor de Arte de la Universidad de Salamanca, que se encierra a investigar estas obras intentando comprenderlas en toda su crudeza. Frente a él tendrá a otro enloquecido profesor, el director de su departamento, preocupado de la interpretación de estos cuadros, que son el reverso de las dedicadas a los martirios de santos, pues muestran con extrema dureza las torturas a la que son condenados Ticio por intentar violar a una amante de Zeus, Tántalo, por entregar a su hijo de festín a los dioses, Sísifo por delatar a Zeus e Ixión por pretender seducir a Hera. Descubrir el por qué de la desaparición de dos de las cuatro obras de Ribera, las dedicadas a Sísifo y Tántalo es hilo conductor de este thriller artístico e historiográfico.
Maldita tesis, de Tiphaine Rivière, cuenta con mucho realismo y humor lo que supone casi siempre la tarea de realizar una tesis doctoral. Es cierto que olvidamos pronto lo que con frecuencia es un calvario o un vía crucis, pero aquí la autora se libera de su pesadilla hablándonos con detalle de ello, tras haberlo hecho en un blog. La protagonista nos deja ver en acción la maquinaria burocrática, a los amigos y familiares que no la comprenden y continuamente preguntan por cuándo va a terminar; a su director, un profesor en decadencia que se cree dios y solo se interesa porque lo inviten a congresos, demorando el momento de leer esquemas o avances de sus doctorandos...
Conocemos también los muchos momentos de ansiedad y dispersión, las horas pasadas en la sala de investigadores de la Biblioteca Nacional Francesa, las dudas, los problemas que las tesis provocan en la relación con las parejas, la angustia de las primeras presentaciones o clases impartidas... y todo ello lo podemos leer con un punto de humor para saber sobrellevarlo y el cómic nos divierta.
Me imagino la frustración de la protagonista cuando después de tres años estudiando a Kafka y conseguir una primera respuesta de su director, éste intente quitársela de encima recomendándole leer a Schopenhauer.
Es un cómic que me ha gustado entre otras cosas porque me ha hecho pensar un poco sobre lo que debemos hacer mejor con nuestros jóvenes investigadores, y en el que me he visto un poco reflejado pues también pensé en algún remoto momento en empezar tesis sobre Kafka o sobre Leibniz, abandonadas a tiempo para afrontar otro tema más productivo y abarcable... Tiene varias escenas bibliotecarias y una presentación en vídeo:
Murcia, de Magius (Diego Corbalán), es un muy divertido (y disparatado) cómic que aprovecha (se burla pero a su vez quizás homenajea) las tradiciones murcianas más rancias para construir en torno a ella una historia negra. Cofradías de nazarenos, sectas huertanas que hablan panocho, familias poderosas y lucha de las oligarquías locales por una universidad católica contruyen su particular orgía de secuestro y muerte, que además está muy bien dibujada. Obra un poco bruta que se lee con mucho humor y que habrá que explicar a los lectores no murcianos.
El dibujo inquietante y siniestro de Keko es ideal para contar esta oscura historia de Antonio Altarriba. Yo, asesino es el relato en primera persona que nos hace un profesor de Historia del Arte de la Universidad del País Vasco (al que Keko da los rasgos del propio Altarriba), destacado por su línea de investigación: la crueldad como forma de creación artística y su reflejo en toda la historia de la cultura. Pero que además asesina cuando viaja a dar conferencias o a participar en tribunales de tesis de doctorado.
Si a esta trama sumamos las inevitables envidias entre compañeros de especialidad, la atracción por las alumnas, y el egocentrismo del protagonista, tendremos un relato negro intenso y perverso, donde quien no lo conozca acaba sabiendo más de las supuestas dimensiones estéticas de las formas de matar y las teorías en que se amparan, y de las pequeñas intrigas universitarias, enriquecidas en esta trama por el problema de la presión ejercida en la UPV por algunos docentes independentistas sobre sus colegas...
Feynman es una historia escrita por el bibliotecario de la Universidad de Michigan Jim Ottaviani, un gran divulgador con formación de ingeniero nuclear y guionista sobre ciencia. Los dibujos son de Leland Myrick. Es una enormemente detallada biografía de este físico, que fue Premio Nobel y protagonizó grandes avances en el campo de la electrodinámica cuántica.
Al margen de lo que comprendamos de sus reflexiones físicas y matemáticas, este cómic es interesantísimo por cómo nos acerca la vida, las inquietudes, las pequeñas anécdotas o manías de un científico. Sus dudas, su ansia de conocimiento, su voluntad didáctica, algunos elementos de su vida privada o íntima, sus discusiones con otros científicos eminentes, sobre todo su pasión y su actitud ante los retos.. Pero también sus cosas más anecdóticas, como su interés en descubrir cómo abrir cajas fuertes, visitar pubs de topless o tocar los bongos durante los carnavales en Brasil.
Richard Feynman tuvo que ver morir muy joven a su mujer y convivir él mismo con un cáncer que acabaría terminando con él ya mayor. Colaboró en los estudios conducentes a la bomba atómica, debatió con el CERN, con la NASA o con la comisión que diagnosticó las causas de la tragedia de la Challeger. Y tuvo tiempo de dar muchas clases, ironizar sobre el Nobel, discutir con sus amigos muchísimo o publicar libros divulgativos, como El carácter de la Ley Física, Qué significa todo esto: reflexiones de un científico-ciudadano, La Física explicada por un genio o Qué te importa lo que piensen los demás.
Es un cómic de lectura lenta pero intensa, de casi 300 páginas incluyendo un prólogo de Jorge Wagensberg. A lo largo de su lectura se aprende mucho. La editorial hizo una presentación en vídeo:
“M.M. el loco del Claustro“, de Juan Álvarez Montalbán, es un cómic es especial por varias razones. Por una parte, es una recopilación de historietas de este buen dibujante y amigo, originalmente publicadas en la revista Campus de la Universidad de Murcia hace 25 años. Sus personajes y su ambientación (catedráticos mandarines y absurdos, tunos despistados, estudiantes juerguistas, aulas o bibliotecas) nos resultan enormemente familiares a los que formamos parte de esta Universidad.
Por otra parte, publicar esta compilación, que se acompaña de testimonios e impresiones de gente que vivió el nacimiento de estas viñetas, nos ha valido de excusa para iniciar una colección, Editum Viñetas en la Universidad de Murcia. Pretendemos que en ella se pueda difundir obra gráfica, cómics u obras que los estudien, asumiendo la madurez del considerado “noveno arte”, que se va integrando cada vez más en el conjunto de los lenguajes y formas de narración contemporáneas.
En la entrevista que le hace en Campus Pascual Vera, Juan dice de MM: Fue mi primer hijo. Un hijo que comenzó su singladura en una serie de aventuras que se desarrollaban en la Universidad de Murcia, pero que acabó dando el salto a todo el país –incluso a Italia, donde también fue publicado- a través de las páginas de la revista El jueves, ya con el nombre de “Los Mendrugos”. Fueron 18 años, traducidos en numerosas tiras, 630 páginas, cinco álbumes…, un período enorme para un personaje de cómic. (...) Pertrechado con un bocadillo de tortilla me colaba en las clases de profesores de Derecho (...) Es mi personaje preferido, porque es el que ha conseguido ayudarme a traspasar las fronteras más cotidianas, más familiares. Me siento muy cercano a MM, es mi verdadero alter ego.
Es poco frecuente, creo, que las Universidades editen cómics. En todo caso, estudios sobre su lenguaje, su evolución o sus tendencias, quedándose en el plano de la reflexión. Pero me gustó ver una excepción mexicana, en la última feria del libro de Guadalajara, precisamente al conocer a la directora de la Editorial de la Universidad, Sayri Karp, y su Colección El libro monero, que tiene tres excelentes comícs publicados. El que da título a la colección, El libro monero. Crónica del birote y su arrimón a las letras, Saque de meta. Trazos, patadas y balonazos y el dedicado a recrear la obra de Julio Verne: De vuelta a Verne en 13 viajes ilustrados. Creo que es un buen ejemplo, pues ubica el cómics en un marco en el que aún no ha penetrado, ayuda a conferirle su valor como comunicación y arte, y en concreto éstos tienen grandes dosis de creatividad.