jueves, 20 de abril de 2017

Jamás tendré 20 años, de Jaime Martín

http://www.normaeditorial.com/autor/3068/1/jaime_martin/
Jamás tendré 20 años, de Jaime Martín, es la historia de los abuelos del autor, abarcando desde su adolescencia en los meses previos a la Guerra Civil, su difícil supervivencia durante ésta y los años de posguerra. Los protagonistas viven la ilusión libertaria pronto rota por el desenlace de la guerra, y se ven abocados a una vida dura de economía de  subsistencia y estraperlo en la que van naciendo sus hijas. Podríamos decir que es una historia más sobre la Guerra Civil y sus consecuencias en la vida de nuestros abuelos o nuestros padres, pero cada una de ellas tiene un valor enorme de testimonio, autenticidad y recuperación de nuestra memoria.
Este cómic ha sido premiado como el mejor de autor español de este año en el Salón del Cómic de Barcelona, y en cierto modo conecta con Las guerras silenciosas, la obra en la que se nos cuenta la etapa del servicio militar del padre del dibujante.

lunes, 17 de abril de 2017

Disparen al humorista, de Darío Adanti

Disparen al humorista, de Darío Adanti, es una defensa del humor a través de una brillante y divertida reflexión filosófica,  que se apoya y se hila nada menos que a través de frases de Kant, Hannah Arendt, Feinman, Bergson, Hegel, Ursula K. LeGuin, Cioran o Italo Calvino entre otros muchos pensadores.


El autor, confundador de Mongolia,  siente la necesidad de reivindicar la libertad de expresión del humor como género de ficción pues, como estamos desafortunadamente viviendo, los chistes se han convertido en motivo de condena moral o judicial.

Desde la corrección política o desde el autoritarismo se pretende señalar e imponer "los limites" del humor. Frente a ello, el humor usa el sinsentido, el sarcasmo, la ironía, la paradoja, la sátira o lo grotesco para mostrar que la realidad o la naturaleza es risible y absurda.

domingo, 16 de abril de 2017

La virgen roja, de Mary M. y Bryan Talbot

http://www.lacupula.com/catalogo/la-virgen-roja
La virgen roja, de Mary M. y Bryan Talbot, cuenta la vida de Louise Michel, poetisa y oradora que luchó durante la segunda mitad del XIX -y particularmente en los meses  del sueño anarquista de la Comuna de París- por un matrimonio y una educación igualitarios y por los derechos de las personas socialmente excluidas. Cómic de carácter histórico basado en la rigurosa investigación de Mary y el dibujo de Bryan Talbot, nos da a conocer la vida de esta mujer extraordinaria que unió feminismo y anarquismo.

miércoles, 12 de abril de 2017

Crónicas de La Habana, de Mauricio Vicent y Juan Padrón

http://astiberri.com/products/cronicas-de-la-habana-un-gallego-en-la-cuba-socialistaEstas Crónicas de La Habana son los años de estudiante de Psicología del periodista gallego Mauricio Vicent en la Cuba socialista de los años ochenta, dibujadas genialmente por Juan Padrón.
Es un cómic muy divertido, que usa el humor sin acidez para contar las dificultades y contradicciones de la vida cubana, produciendo el efecto de hacernos ver con ironía y ternura la experiencia del protagonista, que tuvo continuidad al casarse en Cuba y ejercer allí buena parte de su vida como corresponsal de El País.
Mauricio quiso estudiar en la Universidad de La Habana aprovechando la gratuidad de estudios y residencia, y como becado nos muestra algunos detalles de la vida universitaria:
 

martes, 4 de abril de 2017

El hijo de Rembrandt, de Robin

http://www.normaeditorial.com/ficha/012006049/el-hijo-de-rembrandt/
A través de la historia del encantador Titus, hijo de Rembrandt, conocemos la vida en la Amsterdam de mediados del XVII. Las peripecias del pintor para superar las deudas, la ingenua infancia del niño cuidado por las sucesivas parejas de su padre, el primer enamoramiento del muchacho y muchos más detalles de la época, contados con mucha sencillez y ternura.

martes, 28 de marzo de 2017

Náufragos, de Laura Pérez y Pablo Monforte

http://salamandra.info/libro/naufragos
Los náufragos son Alejandra y Julio, dos jóvenes amigos en el Madrid de inicios de los ochenta que se vuelven a ver en Barcelona unos diez años después. Dos espacios, dos colores, dos ambientes, que les hace sentir el paso del tiempo con cierta nostalgia y romanticismo pero al mismo tiempo con la convicción de que el pasado no regresa.
Esta obra de Laura Pérez y Pablo Monforte fue premio Fnac de Novela Gráfica.
La chica también tiene su escena bibliotecaria:

lunes, 27 de marzo de 2017

La vida, de Tyto Alba

http://astiberri.com/products/la-vida-una-historia-de-carles-casagemas-y-pablo-picasso
La vida, de Tyto Alba, cuenta la amistad de Pablo Picasso y Carles Casagemas en unos años en que ambos eran jovencísimos y se estaban iniciando como artistas, haciendo sus primeros viajes a París. Están formando su propio estilo, aún por definir, y teniendo las primeras experiencias sentimentales. Una de ellas marcará la vida de Casagemas y determinará también un primer cambio en la forma de pintar de Picasso.
Sobre todo me encanta de este cómic el dibujo de Alba y las tonalidades que consigue su acuarela.

domingo, 26 de marzo de 2017

Tocqueville: hacia un nuevo mundo, de Kévin Bazot

http://www.ponentmon.com/comics-castellano/del-oeste/tocqueville/index.htmlTocqueville: hacia un nuevo mundo, de Kévin Bazot, es la crónica del viaje que hizo el filósofo y político francés con su amigo Gustave de Beaumont por las tierras norteamericanas aún no colonizadas por los inmigrantes europeos que finalmente se las apropiarían sin contemplaciones.
Tras escribir su obra sobre La democracia en América, Alexis y su amigo amigos intentaron vivir la aventura de recorrer los impresionantes bosques vírgenes en la región de los Grandes Lagos para llegar a los límites conocidos por los colonos
Ello les permitió sentir la inmensidad de esa naturaleza inexplotada, conocer algunos indígenas y percibir el choque que se estaba empezando a producir por el impacto de los nuevos pobladores sobre la población autóctona.
El cómic lograr reflejar ese contraste y mostrar la majestuosidad de imponentes bosques, lagos y ríos, relatarnos las reflexiones de los amigos durante su a veces peligroso viaje

Recuerdo de Jiro Taniguchi

Este pasado mes de febrero fallecía prematuramente Jiro Taniguchi, el autor cuyo nombre quise dar a este blog hace unos diez años, por la admiración y el respeto que me merecía su obra.
La muerte de Taniguchi me produjo una extraña tristeza; no lo conocía más que por sus cómics, pero a través de ellos le había tomado mucho afecto. Al fin y al cabo en las muchas horas de lectura de sus creaciones se me había dado a conocer: el autor se entrega en sus libros, que nos dicen quien es.
Mucho podrán escribir los expertos para ampliar su reconocimiento, pero casi siempre estarán de acuerdo con que logró una gran belleza y expresividad, construyendo historias singulares con las que cualquier lector se podía fácilmente identificar, lo que las hacía casi universales.
Su cuidado del dibujo lo hacía muy detallista sin perder sencillez, y eso ya invitaba a prestarle atención: era testimonio de un compromiso con el lector y con la historia que iba a contar.
Al entrar en las historias podíamos encontrarnos una anécdota, la observación de un instante o un gesto trivial, contado de forma que podía convertirse en evocador de una experiencia personal y reveladora. Muchos de sus cómics se acercaban a lo biográfico entrando en la evolución de los personajes, sus sentimientos, su crecimiento desde la niñez a la juventud, los acontecimientos transformadores de la vida, la relación con los padres, con los hermanos o con la pareja, logrando una gran autenticidad. Con ello facilitaba que el lector se mirara a sí mismo través de la ventana abierta por los cómics.
Destacaba una visión tranquila y serena del mundo, que invitaba a disfrutar los pequeños detalles de la vida diaria, a comprender los problemas y valorar a los demás. No se trataba de pasividad o conformismo; sus personajes podían ser luchadores y perseverantes en sus metas, pero al mismo tiempo aprendían a asimilar las adversidades, ampliar su visión del mundo o encontrar lucidez a través de cualquier experiencia.
Con la monumental La época de Botchan nos zambulló en la cultura japonesa de la mano de Soseki; con El almanaque de mi padre hizo su aportación a un tema universal, la muerte de los progenitores y su significación para la propia vida; con El caminante nos mostró cómo disfrutar el tiempo como una suma de momentos irrepetibles; y nos emocionó con obras como Barrio Lejano o Los años dulces al evocar el amor en la juventud o la vejez y la importancia del reconocimiento del otro y sus circunstancias. Contar la simple relación con un perro y mostrarnos su envejecimiento y muerte nos daba un ejemplo de amor.
Incluso cuando simplemente acompañaba a su Gourmet solitario a comer en cualquier taberna nos hacía experimentar algo único. Y cuando realizaba cómics de género policíaco, aventura o naturaleza también construía historietas de alto nivel. Especialmente con obras como Seton o La cumbre de los dioses transmitió épica, humildad y amor a la naturaleza.
Todo esto permite comprender por qué leer a Taniguchi me resultaba reconfortante e iluminador, y que al acabar cualquiera de sus historias, como la mayoría de sus lectores, me sintiera, y en cierto modo fuera, mejor.
Ahora procede releer lo leído y disfrutar las reediciones que sin duda llegarán, de mano de la gran labor editorial de Ponent Mon. Este blog seguirá llevando su nombre como recuerdo y homenaje a Taniguchi y en general a la capacidad de los cómics para hacer pensar, emocionar, conocer o disfrutar.

lunes, 20 de marzo de 2017

Custodia compartida, de Pablo Velarde

http://www.dibbuks.es/es/catalogo/custodia-compartida
Custodia compartida, de Pablo Velarde, es la recopilación de las historias publicada en El jueves, protagonizadas por la hija de un matrimonio divorciado y que frecuentemente ajusta cuentas a través de su hija. La niña, Custodia, sobre todo se ríe de sus padres y sus ridiculeces, con una mezcla de ironía y ternura no exenta de cinismo. Con ello el autor consigue que nos riamos de los padres y los pone en evidencia, logrando un divertido cómic

domingo, 19 de marzo de 2017

PDM: Paquet de mierda, de Pierre Paquet y Jesús Alonso Iglesias

En este bonito cómic Pierre Paquet cuenta su juventud y primeros años como editor, pues creó la editorial que lleva su apellido. Muy sinceramente cuenta sus relaciones de amistad, o un juicio con algunos de los autores de su catálogo que le acusaron de falsear los datos de ventas, entre otras muchos episodios de su vida.
Y sobre todo nos cuenta su amor y dependencia de su perro Fiston, un compañero protagonista de todos sus momentos de soledad o debilidad, condicionando incluso sus relaciones de pareja.
En la dedicación y fidelidad mutua a su perro el cómic se hace entrañable;  humaniza al protagonista por más que lo podamos quizás considerar exagerado a la vez que totalmente comprensible.
También tiene una bonita historia de amor nacida en la biblioteca en la que su madre le obligaba a estudiar para controlarle al final del instituto: